Conectarse

Recuperar mi contraseña


¿Quién está en línea?
En total hay 2 usuarios en línea: 0 Registrados, 0 Ocultos y 2 Invitados

Ninguno

[ Ver toda la lista ]


La mayor cantidad de usuarios en línea fue 33 el Mar Mayo 03, 2011 6:44 pm.

Últimos temas
» Abduction RPG
Mar Sep 20, 2011 9:37 pm por Satine M. Anstruther

» Sexo gratis y un par de polvos también.
Dom Mayo 15, 2011 10:31 pm por Afrika N. Gärtner

» This is me and this is my life. My life, my game, my rules | Afrika's Relations|
Dom Mayo 15, 2011 8:33 pm por Afrika N. Gärtner

» » Registro de Avatar.
Dom Mayo 15, 2011 3:14 pm por Oceané M. Gosselt

» » Solicitud de Cambios de Nick.
Dom Mayo 15, 2011 12:33 pm por Afrika N. Gärtner

» » Registro de Nombres y Apellidos.
Dom Mayo 15, 2011 12:30 pm por Afrika N. Gärtner

» Afrika Ninnet Gärtner
Dom Mayo 15, 2011 5:43 am por Afrika N. Gärtner

» Hate is safer than love {Jamie's RShips}
Dom Mayo 15, 2011 4:01 am por Jamie M. Kidman

» @AndreyNovikov
Sáb Mayo 14, 2011 10:18 pm por Alex I. Comăneci



1/3



 The Rol Blog

Image and video hosting by TinyPic

Luke Alexandr Clohessey.

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Luke Alexandr Clohessey.

Mensaje por Luke Clohessey el Lun Mayo 02, 2011 9:51 am


Luke Alexandr Clohessey
Nacemos desnudos, pero luego nos olvidamos de ello...

[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Datos Personales

Fecha de Nacimiento/Edad: Ocho de Abril del 1990, 20 años.

Nacionalidad: Irlandesa.

Sexualidad: Homosexual no reconocido.

Apodos:Ha tenido bastantes pseudónimos a lo largo de su vida, algunos realmente estúpidos y otros algo elaborados. Con el que todo el mundo se ha quedado, finalmente, es con el de Young. La procedencia es sencilla: fue el más joven al comenzar a consumir heroína, y sus compañeros siguieron llamándolo así desde entonces.
Ocupación:
Actualmente no se dedica a nada. Podríamos decir que es un Desempleado.

Datos Característicos

Apariencia:
YOUNG:
[Tienes que estar registrado y conectado para ver esa imagen]
Psicología:

Goodbye everybody, I've got to go...
...gotta leave you all behind and face the truth.

¿Cómo te sentirías tú si, cada día, al mirarte al espejo, vieras a un completo desconocido? Luke no se conoce, no sabe quién es, no sabe cuándo dejó de ser él mismo para pasar a ser una persona completamente diferente, alguien que no se esperaba que apareciera nunca en su vida. Homosexualidad. ¿Qué se supone que es eso? Para él, una simple carga reciente que, al parecer, tiene que comenzar a soportar. Pues no puede creerlo, no quiere reconocerlo, es cobarde por naturaleza, no sabe afrontar aún la verdad. De la noche a la mañana ha pasado de adorar los pechos, los cuerpos de mujer y sus traseros a los pectorales sin forma y unos cuerpos más cuadrados. ¡De la noche a la mañana! Eso es algo que no se asume tan fácilmente, y mucho menos después de la infancia que sufrió el joven. ¿Cómo voy a ser yo un homosexual? Es una pregunta que permanece constante en la mente del chico ahora que ha empezado a experimentar cambios sobre su sexualidad. Se supone que todos nacemos bisexuales, pero luego cada uno elige su camino. Al parecer Luke, hasta ahora, había paseado por el camino equivocado. ¿Qué iban a pensar los demás? Era algo que realmente le preocupaba, porque, como ya os he dicho, es un tío muy cobarde en lo referente a sus propios problemas.
–¿Cuánto llevas ya?
–Creo que... creo que he perdido la cuenta.
–Joder, Young, eres el puto amo tío.
Las malas influencias pueden joderle a uno la vida, y si no, solo hay que ver el claro ejemplo de Luke. Desde pequeño, observaba a los demás metiéndose de todo en el cuerpo hasta cansarse y así poder dejarse llevar por la droga, como su fueran sus esclavos, como si sus cuerpos no les pertenecieran. Era evidente que tarde o temprano él mismo empezaría con la droga. Y la heroína fue su elegida. Ya no recuerda cuándo comenzó a drogarse; supone que a los catorce años ya sabía de que iba el tema, y por ello recibió el pseudónimo de Young por sus supuestos compañeros del suburbio. Oh, sí, unos compañeros que felicitan al que mas se meta en un día. Qué agradable compañía. Pero, así es, Luke siempre fue un tío bastante, ¿cómo decirlo? Inocente; no, no creo que esa sea la palabra exacta, pero siempre ha dejado que los demás le influenciaran como quisieran. Algo así como una marioneta. Supone que se debe a su pésima infancia y a su falta de todo en ella: ahora ya no sabe diferenciar entre el cariño verdadero y el que le pueden proporcionar una panda de yonkis del lugar donde vive. Se ha convertido, con el paso del tiempo, en un joven frío y distante de los demás. Es extremadamente solitario, adora la tranquilidad que le proporciona casi siempre la soledad: pero esto solo se debe a sus malas experiencias en el pasado. Teme el juntarse demasiado a alguien por si acaba dañándolo como ya le ha ocurrido en diversas ocasiones. Se supone que debes temerlo, pero él es el primero que tiene miedo de todo cuanto le rodea. Y sobre eso no exagero.

Ha aprendido a refugiarse en una aparente capa que retrata a una persona violenta hacia los demás y algo malhumorada. Con esa faceta es con la que se suele presentar ante los demás, y ¿por qué? Porque así puede evitar que los demás acaben cogiéndole cariño, hasta tal punto que acaben haciéndole daño. Ya no cree en el amor, ni en que alguien pueda querer a otra persona realmente. Piensa, o, mejor dicho, está obsesionado con que todo el mundo interpreta un papel de persona cariñosa y amorosa para más tarde hacerle daño a cualquiera. Básicamente, está transtornado por ello, pero lo mismo te ocurriría a tí si hubieras pasado su infancia, supongo. Hay veces que le da por autolesionarse sin motivo aparente, simplemente el que no tenga droga a mano o el que se sienta poco a gusto consigo mismo y vea la necesidad de hacerse daño a propósito. Necesita ayuda, urgente, y en realidad él la pide a gritos en su interior, pero tiene demasiado miedo como para decirlo en alta voz. Quiere aparentar ser un león, valiente y luchador, frente a sus colegas, pero en realidad, en la intimidad, es un simple cachorro recién nacido que busca el consuelo de cualquiera para descargar sus penas. Es muy reservado. Nunca le ha comentado a nadie nada sobre su infancia; eso sigue ahí dentro, en su interior, pudriéndose poco a poco, desgastándolo por dentro. Toda la inocencia que tuvo en un momento del pasado se ha ido esfumando con el tiempo para dar paso a una persona seca, que prefiere no mostrar mucho aprecio ante nadie por si acaba encariñándose demasiado con esa persona. No es un gesto egoísta, aunque sí bastante estúpido.

Es orgulloso por naturaleza. No sabe reconocer sus errores, no sabe afrontar lo que ha hecho mal. La frase de que el ser humano es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra le viene a la perfección. No acepta lo que ha hecho mal, y por ello, vuelve a repetirlo una y otra vez. Además, insensato e inmaduro. Ha hecho demasiadas cosas que podrían haberle costado, como poco, la cárcel, pero él, aún así, ha seguido haciéndolas. Se aburre con facilidad y se cansa de las cosas demasiado rápido para ser normal. Por ello ha dejado atrás a muchas personas, por el simple hecho de que acababan cansándolo sin una razón aparente para ellas. Solo sigue con aquellos que jamás, supuestamente, le defraudarán, y esos son los que le metieron en las drogas. Aún así, él es fiel con los que acaba aceptando, con los que no consiguen cansarle rápidamente, y hace que un fuerte interés crezca por su parte. Esos, según él, sí que valen la pena. Y, dejando a un lado un rato ese papel con el que se oculta del resto del mundo, podríamos hablar de las pocas cualidades que tiene. Suele ser algo simpático con las pocas personas que tiene en su vida, y realmente agradable cuando él quiere. Antes era todo un bromista, pero su gracia ha ido desapareciendo con cada violación por parte de su padre. Sus ganas de vivir se fueron agotando hasta tal punto de querer verse muerto. Aunque todos esos pensamientos ya, supuestamente, han pasado a la historia desde la desaparición de su padre. Pero el que esté desaparecido no quiere decir que no pueda regresar.

Solo se ha enamorado una vez, y por su culpa esa persona salió realmente jodida. Por ello, en parte, ya no es cariñoso, ya no sabe amar. Hace tiempo que no recibe una caricia de verdad, un beso o cualquier otra cosa. Sí, se ha estado tirando a cada tía que pasaba hasta el momento, pero eso no es lo que él buscaba. Necesita que le vuelvan a enseñar cómo se amaba. Aunque es una tarea difícil, algo realmente complicado, sobre todo si él se niega a aprender. Porque no quiere reconocer su sufrimiento hacia los demás, no quiere reconocer que él, al fin y al cabo y en contra de todo lo que quiera aparentar, es una persona que necesita amor. Pero él es el primero que rechaza cualquier muestra de ese sentimiento. Es una constante contradicción en toda regla que muchos no pueden aguantar. Pero él, en silencio, en la intimidad, cuando nadie le puede escuchar, pide a gritos que lo ayuden, que le demuestren que sí se puede amar a alguien sin hacerle daño, en contra de todos sus pensamientos, que, al fin y al cabo, lo que se hizo una vez no tiene porque volver a repetirse de nuevo.
Gustos:
✗La heroína, algo realmente importante para él ahora, pues piensa que sin ella no podría seguir viviendo. Y no le falta razón, pues lleva enganchado bastantes años a ella, y si ahora desapareciera de su vida no podría aguantar el síndrome de abstinencia.
✗Al parecer, los hombres. Sigue aparentando que las mujeres son para él lo primero, pero actualmente los hombres parecen tener algo más especial para él que el sexo opuesto. No se reconoce, se odia por pensar así y por eso nadie sabe nada. O, bueno, casi nadie.
✗El sonido que se produce al crujir sus nudillos le resulta de lo más agradable. Una muestra más de que la violencia es algo que tiene que aparentar también que le gusta.
✗La tranquilidad que respira en el ambiente cuando hay una tormenta. Adora tumbarse en el suelo o sobre su cama, cerrar los ojos y dejar que el sonido de los truenos y la luz de los rayos lo invadan durante el período que dura la lluvia. Luego se siente bastante mejor.
✗Las figuras uniformes, así como la perfección de los cuadrados, triángulos, rombos, etcétera. Sí, llegaron a gustarle las matemáticas: era lo único que se le daba bien en el instituto.
Disgustos:
✗El síndrome de abstinencia o mono. Lo ha sufrido bastantes veces y es algo que no puede soportar. Le produce vómitos, una creciente violencia y un mal carácter. Lo pasa bastante mal cuando lo sufre, y es algo que no quiere volver a repetir ante nada, por ello guarda en diversas partes de su apartamento bolsitas con heroína y así, si siente la necesidad, recurre a ellas.
Otros:
A parte de mencionar, otra vez, que es adicto a la heroína, hay que mencionar otra cosa bastante importante sobre él. Su único miedo, a lo único que teme en esta vida, es a su padre. Sigue pensando cada noche que cualquier día podría regresar desde donde quiera que esté y volver a por él, repetir todo lo que hizo en el pasado una vez más. Ha llorado por ello, ha tenido pesadillas con ello y no puede dejar de pensarlo. Está obsesionado, o, más bien, traumatizado.

Datos Históricos

Familiares importantes:
Paddy Robert Clohessey:
Su padre, actualmente de 48 años. Se halla desaparecido.
Brigit Helena Clohessey:
Su madre, actualmente 46 años. Falleció al dar a luz a su hijo.

Historia personal:
Abril suele ser un mes agradable; suele ser el que decide realmente que llega la primavera. Pero no en Irlanda. Allí Abril traía lluvias y más lluvias con él, y la humedad del río Shannon aumentaba de una manera descomunal. Y, en Abril fue cuando la pareja Clohessey tuvo a su primer y único hijo. Era de noche, la mayoría de las casas permanecían apagadas y en silencio, la mayoría menos la de los Clohessey. El médio había acudido a la casa para ayudar a Brigit con el parto, ya que se encontraba en un pésimo estado para acudir al hospital. Desde el principio fue un embarazo problemático: la mujer sangraba al menos una vez al mes sin motivo, los dolores eran más fuertes que los de una embarazada normal, y la duración del parto, sin duda, era demasiado. El niño no quería salir, al parecer, pese a estar bien colocado. No hacía la fuerza que tenía que hacer un bebé para nacer, y la madre solo podía retorcerse de dolor frente a la falta de anestesia. Pero, al final, como todo, salió. Un bebé bastante pequeño y de una apariencia enfermiza, sin duda, pero vivo. Por el contrario, la madre, al salir su bebé, cerró los ojos y no volvió a despertar. Fue un día trágico para el señor Clohessey, y no dudaría en pagarlo con alguien en un futuro. Y, al parecer, ya había elegido a su víctima.

Paddy no quería continuar viviendo en Limerick después de lo ocurrido. Es comprensible, sin duda. Por ello se mudó con su hijo a Sydney; quería comenzar una nueva vida, lejos de la casa en la que tantas cosas había vivido con su mujer y en la que finalmente acabó muriendo. Aún así, no había olvidado lo ocurrido la noche del ocho de Abril. Obtuvo una casa con ayuda del Ayuntamiento dada su falta de dinero, y se transladó a uno de los suburbios a las afueras de la ciudad, donde no reinaba más que el caos. Era un apartamento pequeño, un lugar en el que apenas acabarían entrando él y su hijo cuando este fuera un poco más mayor. El niño paseaba por las calles acompañado por su padre observando lo que ocurría a su alrededor. Nadie parecía ser normal allí, todos escondían una trágica historia, sin duda; y así fue como poco a poco, Luke, se fue criando entre drogadictos y prostitutas en aquel suburbio alejado de la perfecta ciudad de Sydney. Al principio se comportaba con un niño completamente normal en un entorno en el que no acababa de encajar. Iba a la escuela más cercana, aunque no a la del suburbio, e intentaba permanecer allí lo máximo posible. Siempre se le acababan haciendo cortas las clases, y odiaba la vuelta a su casa, con la tristeza que parecía transmitir esta siempre y sus penurias respecto a todo.
–¿Quién te ha hecho esto, Luke?
–Marius y yo nos hemos peleado, eso es todo.
–¡Pero mira cómo te ha dejado la cara! Eres un completo inútil y un cobarde que no sabe pelearse.
Y así comenzó todo. Al principio solo eran broncas por parte de su padre, echándole en cara que si no sabía hacer tal, que si era malo en cual. Sacándole cualquier defecto a un niño de ocho años. Su padre seguía pensando que él había tenido la culpa de la muerte de su madre, y no era algo que tenía pensado olvidar. Pronto, los defectos pasaron a ser insultos, y, más tarde, amenazas. Lo amenazaba por todo, y Luke no llegaba a comprender nada. Y odió el día en el que esas amenazas se hicieron reales. Los primeros golpes le llegaron con esa misma edad, ocho años. Su padre había llegado cansado del trabajo esa noche, y Luke estaba viendo la televisión en el salón, que también era cocina y dormitorio. Paddy no podía creerse que su hijo no le hubiera preparado nada de comer después del duro día que había pasado, aún sin haberle dicho a Luke si quería algo o no. Y, sin previo aviso, comenzó a insultarle, cualquier cosa, las palabras salían de su boca como veneno puro. Y después, los puñetazos, los golpes y las patadas. Luke estuvo un mes sin asistir al colegio, y no a causa de cualquier daño que podría haber sufrido en la pelea, no. Su padre lo mantuvo encerrado en casa hasta que no se le hubieran borrado las marcas de la paliza. Pero esa no fue la única vez que le pegó, aunque si la primera y por ello la que peor recuerda Luke. Pasaba semanas sin asistir al colegio, luego iba unos días y volvía a faltar. Y así, poco a poco, fue distanciándose de los estudios.

Parte trágica y explícita. Estáis avisados si lo abrís.:
Pero eso no fue todo. Si Luke odió el día en el que su padre comenzó a pegarle, temió el año en que las cosas cambiaron a peor. Él tenía diez años, ya a penas iba al colegio aunque sí salía a la calle siempre que su padre no estaba; eso sí, no contaba absolutamente nada de él a nadie. Las marcas que tenía por el cuerpo las usaba para fanfarronear de que era muy duro e iba de pelea en pelea. Y su padre se acabó enterando de lo que hacía en las calles. Así que una tarde de domingo, mientras el chico hacía un intento de dibujar uno de sus cómics favoritos, su padre llegó a casa después de haberse pasado desde por la mañana en la taberna. Cogió a su hijo de la camiseta y lo tiró al suelo. Él solo pensaba que sería una pelea más, como otra cualquiera, por lo que se preocupó en taparse la cara y parte del estómago. Pero su padre solo dijo: Así ya no tendrás más marcas que enseñar por ahí. Le bajó los pantalones. Luke no entendía nada. Por un momento pensó que ya no iba a pegarle más, que se había acabado aquello y que el padre que una vez conoció habría vuelto. Pero no, porque entonces, ¿por qué le bajaba los pantalones? Y, de cero a nada, su temor aumentó cuando su padre le bajó también la ropa interior. Oh, bueno, me pegará en el trasero porque sabe que no voy a ir enseñándole el culo a la gente. Supuso, intentando convencerse de cualquier cosa menos de la realidad. Pero llegó la primera embestida, y la segunda, y, después de esas, todas las demás. Luke chillaba, intentaba pegar a su padre como pudiera, pero las piernas le temblaban demasiado y las manos estaban inmovilizadas por el miedo. Las lágrimas caían por su rostro sin parecer llegar a su fin, y, posiblemente los vecinos estarían escuchándolo todo, pero la cobardía es siempre mayor que la justicia, y nadie acudió a ayudar o a llamar a la policía. Cuando aquello finalizó, su padre soltó una carcajada de borracho, dejó a su hijo tirado en el suelo y solo pudo decir con desprecio: Eres un debilucho, no sabes defenderte ante nada.
Todas las demás le parecieron igual que la primera. No podía entender por qué su padre actuaba así con él. Luke se había convertido en un niño cerrado, un niño que no quería salir a jugar con los demás, que no quería comportarse como un niño de su edad. Deseaba tener una habitación para él solo en la que poder encerrarse para siempre y olvidarse de todo. El dolor que sentía muchas veces le hacía desear estar muerto, desaparecido o perdido en alguna parte. Durante cuatro largos años su padre siguió abusando de él como la primera vez que lo hizo, sin descanso, siempre que le apeteciera y sin que nadie le dijera nada. Cuando Luke cumplió los catorce, era ya una persona consumida, en la cual no quedaba un atisbo de felicidad. Hasta que conoció a los cuatro que cambiarían su vida. Ellos, cuatro tíos tres años mayores, comenzaron a salir con él. Los cuatro le enseñaron a comportarse de una manera diferente, a evadir los problemas, y eso sin saber lo que le ocurría a Luke realmente. Y así hasta que consiguieron que el joven comenzase a consumir heroína. Poco a poco se hizo con más fuerza de voluntad: lo que antes era una autoestima pésima, fue aumentando al darse cuenta de que al menos había poca gente a la que le importaba. Y así, a los quince años, después de cinco años de abusos constantes, tuvo el valor suficiente como para denunciar a su padre.

Fue enviado a un hogar de acogida desde los quince hasta los dieciocho. Allí hacía lo que le daba la gana. Poco a poco se fue recuperando, hasta que se convirtió de nuevo en el Luke que siempre había sido. El vivir en la casa de acogida le parecía algo fantástico: salía cuando quería, o bien con permisos o escapándose, dormía a gusto y tranquilo, se sentía más feliz que nunca, y conoció a Doug. Tenía decisiete años cuando le conoció. Era un tío simpático, que transmitía seguridad a todo el mundo, y que acabó enamorando a Luke. Por aquel entonces no se consideraba alguien homosexual, ni se había parado a pensarlo: él simplemente decía que era Dougsexual. Su primer romance. Los besos que él daba aún los sigue recordando como los mejores que han podido darle en su vida, al igual que las caricias, al igual que los abrazos y el cariño que sentía cuando estaba con él. Fue al único al que le contó todo lo sucedido en su pasado, y por ello nunca llegaron a acostarse, aunque si pudieron hacer muchas otras cosas. Pero Doug no podía aguantar que Luke se drogara. Siempre intentaba sacarle de ese mundo, apartarle de sus amigos e intentar que lo dejase. Y Luke acabó tomándose eso como una intrusión a su privacidad, y acabó pensando que Doug, lo único que quería, era tenerlo solo para él, Y eso no podía aguantarlo. Así que, tras varias peleas, acabaron dejándolo. Luke siguió con su rutina de tías por todos los lados, pero, extrañamente, siempre pensando en Doug. Y hasta ahora. Básicamente lleva siendo homosexual desde los diecisiete, pero solo ahora se lo ha planteado seriamente. Vive en el piso del suburbio, y su padre, Luke sabe que no está en la cárcel, puesto que en Sydney acabó con bastantes contactos, y entre ellos gente bastante privilegiada. No pasaría en ella más de tres años, seguro. Ahora vivie con un miedo constante, con una añoranza a su primer amor bastante grande, y con una incapacidad para volver a querer a alguien a causa de que se niega a ver la realidad.
avatar
Luke Clohessey

Mensajes : 35
Fecha de inscripción : 02/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Luke Alexandr Clohessey.

Mensaje por Luke Clohessey el Lun Mayo 02, 2011 11:01 am

#FINALIZADA.
avatar
Luke Clohessey

Mensajes : 35
Fecha de inscripción : 02/05/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Luke Alexandr Clohessey.

Mensaje por Satine M. Anstruther el Lun Mayo 02, 2011 11:18 am

Ficha Aceptada.
Bienvenido al foro ^^

_________________

Satine{Marine}Anstruther
manipulative as little silly as many
avatar
Satine M. Anstruther

Mensajes : 23
Fecha de inscripción : 21/03/2011

Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Luke Alexandr Clohessey.

Mensaje por Contenido patrocinado


Contenido patrocinado


Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


 
Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.